El congreso peruano: hacia una nueva bicameralidad de representación poblacional
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Date
2016
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Universidad Nacional de Trujillo
Abstract
El presente Trabajo de Investigación lleva por Título “El Congreso: Hacia una nueva bicameralidad de representación poblacional”, el mismo que tiene por finalidad demostrar que ante la crisis política por la que actualmente se encuentra pasando nuestro Congreso de la República y las constantes muestras de rechazo que han venido recibiendo nuestros legisladores por la población peruana, nos encontramos ante necesidad de formular y de poner en práctica una reforma profunda en el poder legislativo. Orientándonos específicamente al modo de conformación del Poder legislativo, por lo que considero necesario cambiar este modelo Unicameral al Bicameral. En tanto el presente trabajo, propone que, el Estado peruano facilite que el proceso de regionalización se consolide; pues consideramos que, en este campo, hay muchas tareas pendientes, más aún en el momento actual que vive el país, marcado por numerosos conflictos sociales, que ponen al desnudo problemas graves como el centralismo y la fractura entre el “Estado oficial” y el sentir de los pobladores de los pueblos más apartados del Perú. El retorno al bicameralismo constituye una de las reformas fundamentales de la agenda del Parlamento. La forma de abordarla tendrá que ver con su pertinencia, sus funciones, el tamaño de la representación y la forma de elección de los miembros. Como se recordará, la naturaleza del Congreso fue severamente modificada por la Constitución de 1993. Lo que hoy tenemos es un congreso unicameral de 130 miembros, que no corresponde a un país como el nuestro. La bicameralidad permite una mejor representación (poblacional, territorial), un mejor control de las leyes a través de la revisión, una mejor elección de altos funcionarios del Estado, entre otras cosas. En términos comparados, las democracias más estables y modernas son bicamerales. Además del criterio histórico, el tamaño del país ha sido importante. Es por eso que, entre los 10 países más poblados del mundo, casi todos son bicamerales, mientras que en la lista de los más pequeños, casi todos son unicamerales. Los congresos unicamerales, como el nuestro, se encuentran generalmente en países pequeños (los de Centroamérica, Bhutan, Namibia, etc.), nórdicos de monarquías constitucionales (Suecia, Noruega, Dinamarca, Finlandia), socialistas (China, Cuba), ex socialistas (Georgia, Hungría, Lituania, Albania) o reformados por gobiernos autoritarios (Venezuela con Chávez y Perú, con Fujimori). El resto, salvo excepciones, son bicamerales. La Cámara de Diputados (de representación poblacional) debe desarrollar la función de control político, elaboración de leyes, acusación ante la cámara de senadores a los altos cargos del Estado, así como la potestad de censurar al primer ministro. La cámara de senadores debe encargarse de la función revisora de leyes y del nombramiento de todos los titulares de los organismos constitucionales autónomos, en cronograma de fecha fija y obligatoria. Es decir, un Parlamento con cámaras asimétricas. Asimismo, a diferencia de la propuesta que nace de la Comisión de Constitución, la cámara de senadores debe tener una representación territorial, con independencia del tamaño de las circunscripciones. La circunscripción única, que muchos proponen, no permite una representación de esta naturaleza. Los países que nacen de este tipo de circunscripción son excepcionales, como Colombia. Los liderazgos nacionales no tienen que ver con el tipo de circunscripción que les da origen, sino con la calidad de su desempeño. Hasta que no se constituyan regiones, se deben elegir dos o tres senadores por cada departamento, considerando al Callao, Lima Metropolitana y Lima Provincias, de manera independiente. Los congresos crecen cada cierto tiempo en la medida en que sus poblaciones lo hacen, de lo contrario se convierte en subrepresentativo, como el actual. Nuestros parlamentos tuvieron ese recorrido, desde 1822 con 85 parlamentarios, hasta los 240 en 1992, que fue disuelto por Fujimori. El tamaño de 130 no tiene relación con una población de cerca de 30 millones y un electorado que ya debe estar por los 17 millones. Por eso, para evitar mayores problemas la reforma debe pasar por que en la Constitución no se coloque un número fijo en su texto. Pero más allá de las diferencias en algunos puntos, es momento de reorientar el diseño institucional, introduciendo el bicameralismo. Esto, obviamente, no podrá ponerse en práctica si no existe una voluntad mayoritaria para realizar la reforma. Lo único que podrá evitarlo es el actual fraccionamiento de la representación partidaria, uno de los males últimamente endémicos de nuestro Parlamento.
Description
The return to bicameralism is one of the fundamental reforms of the Parliament agenda. The way to address it has to do with it’s relevance, it’s functions, the size of the representation and the method of election of the members. As you will recall, the nature of the congress was severely modified by the constitution of 1993, because of that, we have a unicameral congress of 122 members today, which does not correspond to a country like ours. The bicameralism allows a better representation (population, territorial), a better control of the laws through constitutional review, a better choice of senior State officials, among other things. In comparative terms, the most stable and modern democracies are bicameral. Besides the historical approach, the size of the country has been important. That is why among the ten most populous countries in the world, almost all are bicameral, while the list of the smallest, almost all are unicameral. The unicameral congresses, like ours, are usually found in small countries (Central America, Bhutan, Namibia, etc.), Nordic countries with constitutional monarchies (Sweden, Norway, Denmark, Finland), socialist countries (China, Cuba), former socialist countries (Georgia, Hungary, Lithuania, Albania) or reformed by authoritarian governments (Venezuela with Chavez and Peru, with Fujimori). The rest are bicameral with exceptions. The Chamber of Deputies (representation by population) must develop the role of political control, lawmaking, indictment of senior state officials before the Senate, as well as the power to censure the prime minister. The Senate should be responsible for checking function of laws and the appointment of all holders of autonomous constitutional bodies on the schedule laid down. In other words, a parliament with asymmetric chambers. Also, unlike the proposal that comes from the commission of Constitution, the Senate must have a territorial representation, regardless of the size of constituencies. The only constituency that many proposed doesn’t allow a representation of this nature. Countries that arise from this type of constituency are outstanding as Colombia. National leaders have not something similar with the type of constituency that gives origin, but instead with the quality of their performance. while that regions aren't formed, they must choose two or three senators for each department, considering Callao, Metropolitan Lima and Lima Provincias, independently. Congresses grow from time to time to the extent that their populations do otherwise become under-representation, like the present. Our parliaments took that route, since 1822 with 85 parliamentarians to 240 in 1992, which was dissolved by Fujimori. The size of one hundred twenty has no relation with a population of thirty million and an electorate that should already be for seventeen million. Therefore to avoid further problems, the reform mustn't put into the constitution a fixed number. But beyond the differences in some points, it is time to redirect the institutional design, introducing bicameralism. This obviously can’t be implemented if there is not a majority to do the reform. The only thing that could avoid the current fragmentation of party representation, because it’s one of the endemic problems of our Parliament.
Keywords
Bicameralidad, Representación poblacional, Conflictos sociales, Crisis política