Capacidad predictiva de la escala de Glasgow – Blatchford para la necesidad de realización de endoscopia digestiva alta de urgencia en el servicio de Emergencia del Hospital Regional Docente de Trujillo en el año 2022

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Date
2022-07-01
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Publisher
Universidad Nacional de Trujillo
Abstract
La hemorragia digestiva alta está definida por la pérdida de sangre de origen gastrointestinal intraluminal que abarca desde el esfínter esofágico superior hasta el ángulo de Treitz, lo cual comprende al esófago, estómago o duodeno1. Se divide principalmente, según su etiología, en origen variceal o no variceal y la úlcera péptica continúa siendo la causa más frecuente2,3. Las manifestaciones clínicas pueden ser desde leves y asintomáticas hasta hemorragias que potencialmente amenazan la vida4. Típicamente, la hemorragia digestiva alta por úlcera péptica se manifiesta en forma de hematemesis (vómito de sangre roja, fresca), melena (heces fecales negras, malolientes y pastosas) o ambas, y en caso de que el sangrado sea masivo, puede llegar a manifestarse como hematoquecia5. El diagnóstico se orienta a través de una profunda anamnesis y examen físico, en la cual es mandatorio investigar historia de consumo de antiinflamatorios no esteroideos e infección por H. pylori en un paciente con dolor epigástrico urente1. Clásicamente, se ha descrito que el dolor por úlceras gástricas empeora con la ingesta de alimentos, y las úlceras duodenales, mejoran con la ingesta6. En el examen físico, dependiendo de la intensidad del sangrado, se pueden encontrar alteradas las funciones vitales, en especial, la frecuencia cardiaca y la presión arterial sistólica, cuyo índice se conoce como índice de shock, el cual cuando es mayor a 0.7 representa un buen predictor para la necesidad de terapia endoscópica7. La incidencia de la hemorragia digestiva alta se estima entre 20 (Perú) – 150 (EE. UU) hospitalizaciones por 100 000 habitantes, por lo que el estudio de esta enfermedad es importante para el médico general1- 7. Después de las medidas iniciales de resucitación con fluidos y/o transfusión sanguínea, dependiendo del nivel del shock hemorrágico, el manejo específico de la hemorragia por úlcera péptica se realiza a través de la visualización directa del punto de sangrado a través de endoscopia digestiva alta, idealmente dentro de las primeras 6 – 8 horas, para hemostasia de la úlcera y predicción del resangrado según la clasificación de Forrest6. Sin embargo, antes de la terapia específica, es conocido que hasta en el 80% de los casos el sangrado suele ceder espontáneamente, por lo que en el manejo inicial de esta enfermedad se debe evaluar la necesidad que presenta el paciente de endoscopia digestiva alta a través de la escala de Glasgow – Blatchford, en el cual una puntuación ≤ 2 puntos, indica un bajo riesgo y estos pacientes pueden no necesitar de forma urgente una endoscopia digestiva alta, pudiendo ser manejados de forma ambulatoria6,8.
Description
Upper gastrointestinal bleeding is defined by intraluminal gastrointestinal blood loss that extends from the upper esophageal sphincter to the angle of Treitz, which includes the esophagus, stomach, or duodenum. It is mainly divided, according to its etiology, into variceal or non-variceal origin and peptic ulcer continues to be the most frequent cause2,3. Clinical manifestations can range from mild and asymptomatic to potentially life-threatening hemorrhages. Typically, upper gastrointestinal bleeding from peptic ulcer disease manifests as hematemesis (vomiting fresh, red blood), melena (black, foul- smelling, pasty stools), or both, and if the bleeding is massive, it can reach manifest as hematochezia. Diagnosis is guided by a thorough history and physical examination, in which it is mandatory to investigate a history of nonsteroidal anti-inflammatory drug use and H. pylori infection in a patient with burning epigastric pain1. Classically, it has been described that gastric ulcer pain worsens with food intake, and duodenal ulcers improve with food intake6. On physical examination, depending on the intensity of the bleeding, vital functions may be altered, especially heart rate and systolic blood pressure, whose index is known as the shock index, which when greater than 0.7 represents a good predictor for the need for endoscopic therapy7. The incidence of upper gastrointestinal bleeding is estimated at between 20 (Peru) – 150 (USA) hospitalizations per 100,000 inhabitants, so the study of this disease is important for the general practitioner1-7. After the initial measures of fluid resuscitation and/or blood transfusion, depending on the level of hemorrhagic shock, specific management of peptic ulcer bleeding is performed through direct visualization of the bleeding point through upper gastrointestinal endoscopy, ideally within the first 6-8 hours, for hemostasis of the ulcer and prediction of rebleeding according to the Forrest classification6. However, before specific therapy, it is known that in up to 80% of cases the bleeding usually subsides spontaneously, so in the initial management of this disease, the patient's need for upper gastrointestinal endoscopy should be evaluated. through the Glasgow-Blatchford scale, in which a score ≤ 2 points indicates a low risk and these patients may not urgently need an upper gastrointestinal endoscopy, and can be managed on an outpatient basis6,8.
Keywords
Úlcera péptica, Hemorragia digestiva alta, Escala de Glasgow – Blatchford
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